Abundan las historias en una sola imagen.
Quizá porque el ángulo no haya sido el más adecuado o por la falta de pericia de quien tomó la imagen es que se produjo una escena poco favorable para quien pretendió enviar la señal de reflexión profunda, combatividad y el arrojo que requiere una sólida oposición política frente al grupo en el poder.
Fueron ocho a la mesa, perfiles tan conocidos en la escena poblana como el de Blanca Alcalá Ruiz y Enrique Doger Guerrero, ex candidatos ambos por el PRI al Gobierno del estado que resultaron vencidos en momentos diferentes; Alcalá Ruiz por el PAN de Rafael Moreno Valle y Doger Guerrero por Morena, que tuvo a Miguel Barbosa como abanderado.
Pero también estaba ahí un segundón de la oposición generador de contenidos para redes sociales como Ricardo Gali; o el manzanillista José Zenteno, director de la empresa encuestadora Mass Data que lo mismo ha realizado trabajo demoscópico para Acción Nacional que para Morena.
También estuvieron Mario Riestra Piña, el dirigente estatal del panismo; Genoveva Huerta, su compañera de fórmula y Carolina Beauregard, ex diputada federal y consejera nacional panista. Beneficiarios todos del régimen totalitario que impuso Moreno Valle.
La figura al centro, el ex presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, a quien la presidenta Claudia Sheinbaum responsabilizó apenas este martes de ser el artífice del fraude electoral en 2006 que permitió que Felipe Calderón se convirtiera en presidente de México.
Caras largas, ambiente de funeral se observa en esa imagen, como quien va a una batalla que de antemano se sabe perdida. Cada quien, con su historia a cuestas, trayectoria propia y la imagen pública, con sus matices con sombras y luces, unidos por una coincidencia de la historia: todos fueron echados del poder, antes o después.
La primera mujer en encabezar la alcaldía de Puebla, Blanca Alcalá, lo fue por una dispensa del gobernador en turno, Mario Marín Torres y Enrique Doger, luego de ser rector universitario por el apoyo que tuvo de Melquiades Morales, gobernador en su momento.
Dos personajes de la era que, en el priismo prevaleció la cultura de la línea, estaban ahí presentes para hablar de democracia, dictadura y rescate de las instituciones, con Ugalde, un cómodo funcionario electoral al servicio de Elba Esther Gordillo Morales, la poderosa dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación quien junto con el Consejo Coordinador Empresarial construyeron la más ostensibles campaña negra contra el candidato de la oposición: López Obrador.
Doger Guerrero fue rector, edil de la capital, candidato a gobernador … Y socio de Ignacio Mier, el senador de Morena que ocupó la Secretaría General del Ayuntamiento capitalino, unidos ambos por otro elemento: la sociedad en el periódico que dirige un personaje a quien se le encontró culpable del delito de extorsión.
Blanca Alcalá que acaba de hacer pública su renuncia a una militancia de cuatro décadas en el PRI fue vista en una reunión con Claudio X González, el empresario de quien luego se supo, fue el proveedor de un programa en la gestión de la nueva adquisición del panismo para las aulas de medios con computadoras de mala calidad pagadas a sobre costo.
Cada quien su nombre, trayectoria e historia. Cada quien lo suyo. Las caras largas, a la vista.
@FerMaldonadoMX
clh
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