Atlixco, Pue. “Ayúdanos, ilumínanos… intercede por nosotros, San Dieguito”, es la frase de cientos de habitantes de la comunidad rural y migrante de San Diego El Organal, ubicada a más de 50 kilómetros de la ciudad de Puebla y en el entorno de la mixteca poblana y el valle de Atlixco.
En ese pueblo desde hace más de 70 años, según sus viejos habitantes, juntan la llegada de la cuaresma y de la fiesta patronal para una doble celebración.
Pero una vez más llamó poderosamente la atención la visita a la capilla principal de ese lugar de cientos de familias locales, sobre todo por la noche, cuando las actividades del campo ya concluyeron.
Y en ese contexto una enorme fila queda formada a lo largo del pasillo del templo para acceder, mediante unas cortas escaleras, un mini túnel y una espera de 20 minutos, a mirar de frente al patrono: San Diego.
Momento aprovechado por los lugareños para agradecer, con dólares colgados en la pequeña ropa de la figura y rezos, las atenciones para con los habitantes del último año.
foto especial
aj
Archivo histórico