Puebla, Pue.- “Flor de Campo” como conocían al estilista José Carlos Carrera de 25 años de edad, fue presuntamente víctima de un crimen de odio en el municipio de Tehuacán. El 21 de marzo del año pasado su cuerpo fue localizado con signos de tortura y 15 puñaladas.
José Carlos es uno de los 27 casos de Puebla, que colocan a la entidad como la sexta en el país con más crímenes que se llevaron a cabo en el sexenio pasado por motivos relacionados a la orientación sexual, la identidad o la expresión de género real o percibida de las víctimas, de acuerdo con el estudio “Violencia extrema. Los asesinatos de personas LGBTTT en México: los saldos del sexenio”.
Carrera era un joven que ayudaba a su comunidad y querido por la población. Durante su sepelio, huehuetones y hombres lobo, personajes tradicionales de carnaval, lo acompañaron hasta su última morada. Apoyaba diversas causas sociales, y en los últimos cinco años ofreció especial ayuda para la organización del Carnaval de San Nicolás Tetetzintla.
Los colores de carnaval, palidecieron el 21 de marzo del año pasado, cuando su cuerpo sin vida fue encontrado apuñado en su domicilio, ubicado en la Colonia Santiago Tula. Hasta el momento, no hay responsables de su asesinato y por las circunstancia de violencia en las que murió, organizaciones calificaron en Tehuacán su asesinato como un crimen de odio.
También en noviembre de 2012, el dentista Hugo Pérez Toscano, perteneciente a la comunidad gay en Tehuacán se presume fue golpeó, violado y degollado en el motel "Las Estrellas", luego de salir del bar "La Chopería".
Las muertes no se investigan como casos de odio
La asociación "No dejarse es Incluirse A.C." ha contabilizado 65 crímenes de odio hacia la comunidad LGBT en el estado de Puebla en los últimos 23 años, siendo las principales víctimas mujeres transexuales y hombres homosexuales. Sin embargo, del total, sólo están resueltos unos cinco.
Precisó Onan Vázquez Chávez, presidente del Consejo Directivo de la asociación mejor conocida como Vida Plena Puebla, quien pidió a las autoridades investigar las muertes de la comunidad LGBT como crímenes de odio y no sólo asesinatos, debido a que en la mayoría de los casos hubo saña y menajes relacionados con su sexualidad.
“Muchas veces los marcan en su cuerpo con palabras como puto o lesbiana, también hay mutilaciones de órganos sexuales”, explicó.
Ley Agnes
Fue en marzo de 2012 cuando la comunidad LGBTTT de Puebla se convulsionó con el asesinato atroz de Agnes Torres Sulca (Abraham Torres Hernández), la defensora de los derechos humanos de la comunidad lésbico, gay, transexual y bisexual (LGTB).
Tras asistir a una fiesta, la mujer de 28 años de edad fue localizada sin vida en la barranca de Xaxocuapatle, cerca de la autopista Siglo XXI, en Atlixco.
En ese momento, la otrora Procuraduría de Justicia del Estado, informó que el cuerpo de Agnes Torres presentaba herida a lo largo del cuello y huellas de torturas –aparentemente quemaduras-.
“Condenamos el crimen de la mujer, la académica, la psicóloga, la educadora, la modelo y la activista por los Derechos Humanos de las mujeres en general y de toda la diversidad sexual”, manifestó Vida Plena Puebla.
El asesinato de Agnes Torres derivó en la averiguación previa 406/2012/Atlixco y en la exigencia de crear una ley para reconocer la identidad sexogenérica. Sin embargo, la llamada Ley Agnes sigue en espera de ser aprobada en el Congreso Local de Puebla.
Vida Plena de Puebla también pidió que el odio se tipifique como una agravante más al momento de aplicar las sentencias.
En 2016, diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Movimiento Ciudadano (MC) presentaron la iniciativa de la "Ley Agnes" para el reconocimiento legal de una persona después de haber cambiado de sexo.
La reforma modificaría el artículo 751 del Código de Procedimientos Civiles, de esta manera los documentos de identidad legal se empatarían con la identidad sexo-genérica que cada ciudadano elija, con la finalidad de dar certeza legal a la comunidad transgénero que una vez que concluyan su cambio de género pueda tramitar sus documentos oficiales con su nueva identidad, sea hombre o mujer.
La ex diputada local Socorro Quesada, en su momento recordó que Agnes Torres (Abraham Torres) se transformó de hombre a mujer y vivó discriminación. También fue víctima de violación cuando cursaba la secundaria, pero eso no le impidió graduarse con honores. Sin embargo, no pudo obtener su título profesional por ser transgénero. Esa es la trascendencia de la Ley Agnes, defiende la comunidad LGBTTT.
Puebla, ahora con una mayoría de Morena en el Congreso Local puede sacar adelante la reforma que haga realidad la llamada “Ley Agnes”.
Fotografía archivoe
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