Claudia Rivera Vivanco tuvo la oportunidad de su vida: demostrar que la izquierda de base, como es su origen, tiene la capacidad y los tamaños para gobernar una ciudad como Puebla. Pero al final, todo quedó en una simple promesa. A casi un año de su gestión no hay gobierno, rumbo ni dirección. La alcaldesa va de fracaso en fracaso. Su gobierno será intervenido a fin de que las cosas se recompongan. Hoy, por lo mientras, sigue secuestrada por un par de sujetos que le han vendido la idea de que la sacarán del agujero político en el que la metieron sus incondicionales. Un auténtico caso de ineficiencia, inexperiencia e ingenuidad. ¿Será?
La primera prueba de fuego del PAN
El proceso de elección del nuevo dirigente del Comité Directivo Municipal del PAN en Puebla arrancó formalmente con la inscripción de dos candidatos: Eduardo Alcántara Montiel y Jesús Zaldívar Benavides. Se trata de la primera prueba de fuego del blanquiazul tras dejar de ser gobierno y convertirse en oposición. Y todo parece indicar que Acción Nacional está empecinado en seguir siendo controlado por una cúpula, en lugar de abrirse a la base y democratizarse. En esta contienda está en juego: la imposición, léase Zaldívar, contra la democratización, léase Lalo Alcántara. El tema no es menor. Detrás de Chucho Zaldívar está el Yunque, el morenovallismo y las familias custodias, es decir, lo más rancio del PAN; mientras Alcántara decidió romper con el ex alcalde Eduardo Rivera e irse por la libre con la finalidad de generar una rebelión de las bases. ¿Será?
Columna 24 Horas
Fotografía Aurelia Navarro
clh
Archivo histórico