Puebla

Crisis del IMSS Puebla, por la obsesión del sindicato de destituir a la delegada

Atrás de esta crisis se encuentra un enconado conflicto entre el dirigente sindical Sergio Herrera Vásquez y María Aurora Treviño, la delegada de la institución

Crisis del IMSS Puebla, por la obsesión del sindicato de destituir a la delegada

El ambiente de malestar que se vive en los hospitales del Seguro Social en Puebla, por la falta de insumos para atender la pandemia del Covid–19, tiene como un factor primordial la mezquindad de los políticos. Más allá de los problemas estructurales y presupuestales del IMSS, atrás de esta crisis se encuentra un enconado conflicto entre el dirigente sindical Sergio Herrera Vásquez y María Aurora Treviño, la delegada de la institución, debido a que el primero de ellos ha desatado una campaña de hostigamiento contra la funcionaria a la que busca, a toda costa, destituir del cargo.

Por un lado la obsesión del dirigente sindical y por el otro, la arrogancia de la delegada, que no le gusta dialogar ni informar, tienen al IMSS de Puebla en una condición muy vulnerable, pues la institución está exhibiendo sus debilidades en el periodo de contingencia sanitaria más grave que ha enfrentado el país.

Aunque para ser precisos, quien tiene mayor responsabilidad es Sergio Herrera, quien ha entrado en un juego perverso de denunciar las carencias del Seguro Social y al mismo tiempo, es el sindicato el que provoca esos problemas y pone en situación de riesgo a los trabajadores, es decir a sus representados.

A finales de febrero pasado, María Aurora Treviño fue nombrada delegada del IMSS en Puebla y la mujer, oriunda de Nuevo León, prometió no “ser una isla” y acercarse a todos los actores del Seguro Social para atender las carencias de la principal institución de seguridad social del país.

Esas palabras fueron un discurso vacío, ya que la funcionaria no le gusta tratar con los trabajadores del IMSS y no se involucra del todo en los problemas de la institución. Tampoco interactúa con la prensa local.

Desde que esta mujer llegó al cargo, un sector que se inconformó con su nombramiento fue el Comité Ejecutivo de la Sección 1 del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social, pues éste órgano aspiraba a influir en la designación del titular de la delegación del IMSS en Puebla.

Por eso nació viciada la relación entre Sergio Herrera y María Aurora Treviño, que ha llevado al primero de ellos a emprender una campaña de hostigamiento contra la funcionaria.

Más allá de las diferencias que ambos puedan tener, el líder sindical se ha propuesto provocar la caída de la funcionaria, a cualquier costo, sin importarle las consecuencias hacia los derechohabientes y los trabajadores del IMSS.

Para nadie es un secreto que María Aurora Treviño, en días pasados, en plena cuarentena, se habría ausentado de sus labores para viajar a Nuevo León. Una conducta inadmisible. Dicha información fue filtrada desde el sindicato, con el propósito de presentar una queja contra la delegada ante el director general del IMSS, el chiapaneco Zoé Robledo Aburto.

Este conflicto en lugar de amainar ha venido creciendo y se está saliendo de control, sobre todo de parte del sindicato.

Hace un par de semana se convocó a una reunión, entre el líder sindical y la delegada, para analizar los reportes de desabasto de insumos médicos para enfrentar la contingencia del Covid–19. La funcionaria se quedó esperando, ya que sin ninguna justificación el representante gremial no se presentó a ese encuentro.

Lo perverso de ese comportamiento, es que ahora Sergio Herrera denuncia la insensibilidad del IMSS para atender la falta de insumos médicos.

Otro hecho grave es que hace semana y media se le comunicó al sindicato que el hospital de especialidades de San José, el más importante en el estado, sería el nosocomio central para atender a los enfermos de coronavirus

Se dice que el dirigente gremial nunca comunicó a los médicos y enfermeras de San José de esa encomienda.

Por eso este martes, cuando de manera sorpresiva el personal se enteró de que en ese nosocomio se atenderá al grueso de los pacientes contagiados con Covid19, el malestar se desbordó y terminó en una trifulca de médicos y enfermeras con personal de seguridad y directivos del IMSS.

Las enfermeras, principalmente, se sintieron en riesgo por la falta de protección para evitar contagios y porque no estaban debidamente informadas.

Otra vez, se vio una actitud perversa de los representantes sindicales, que ocultaron la información y ahora lucran con el enojo del personal.

Nunca ha existido una buena relación entre los dirigentes sindicales y los directivos del IMSS. Siempre hay diferencias y chocan sus intereses. Pero nunca se había llegado a una abierta y enconada confrontación, como la que ahora mantiene Sergio Herrera contra María Aurora Treviño.

Columna Cuitlatlán de Fermín Alejandro García

La Jornada de Oriente

Foto: Archivom

cdch

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