Puebla, Pue.- De acuerdo con información de los municipios de Puebla, San Andrés Cholula, Coronango y Cuautlancingo, los panteones ubicados en la zona metropolitana no cuentan con la capacidad para atender entierros masivos en caso de que las muestres por COVID19 se eleven en esta fase tres.
La información proporcionada por la secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos de Puebla reveló que el Panteón Municipal se encuentra al 97 por ciento de su capacidad, ya que solo cuenta con 50 fosas que pueden usarse en la modalidad de perpetuidad o temporal, debido a que los dueños pueden inhumar los cuerpos las veces que sean necesarias, y cuenta con 500 nichos para depositar cenizas.
Sin embargo, en las últimas horas se dio a conocer que se construirán 362 fosas en el Panteón Municipal de Arenillas, de la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacan, las cuales estarán divididas en 4 secciones con la intención de alcanzar la atención de mil 86 cuerpos.
Sin embargo, las cosas se agravan en el municipio de Cuautlancingo donde el Panteón Municipal sólo cuenta con 70 fosas que serían insuficientes para enterrar a los fallecidos. Mediante el área de Comunicación Social se dio a conocer que desde el inicio de la administración se está valorando la adquisición de un predio para la instalación de otro campo santo, debido a que 8 cementerios son públicos pero pertenecientes a las juntas auxiliares y dos son particulares, por tanto no cuentan con capacidad.
En el caso de Santa María Coronango la situación es más compleja debido a que el municipio no cuenta con un panteón propio, ya que todos pertenecen a las iglesias que se ubican en la demarcación, siendo el Ayuntamiento el que apoya con las labores de mantenimiento.
Los cementerios ubicados en Coronango son: Apapazco, Analco, el antiguo y nuevo panteón de la junta auxiliar de Santa María Zoquiapan, el denominado Vía, así como Eduardo de San Antonio Mihuacan y uno más en San Francisco Ocotlán.
En el caso de San Andrés se desconocen los datos de las fosas con las que cuentan y la situación que guardan en los camposantos de la demarcación.
Foto: Gabriela García Guzmán
cdch
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