Los primeros estudios de opinión pública que se han levantado en las principales cabeceras municipales de Puebla, están todavía lejos de predecir el escenario de triunfos y derrotas para todas las fuerzas políticas de cara a los comicios de 2021. Sin embargo, lo que, si ya se advierte y mete en un brete principalmente a Morena y sus aliados, es que hay un fuerte rechazo del electorado a que los actuales alcaldes repitan en el cargo. No es un asunto de preferencias de partidos o contra la imagen personal de los ediles, es un desacuerdo generalizado a que se acabe el principio de sufragio efectivo, no reelección.
Hay municipios, como el de Puebla capital, Cuautlancingo, Coronango y Huauchinango, donde el rechazo a la reelección ronda entre el 60 y el 70 por ciento del electorado.
O en Tehuacán, Acajete, Huejotzingo y San Martín Texmelucan, en donde la negativa a que repitan los alcaldes en el cargo en un periodo inmediato y el desconcierto contra las actuales autoridades municipales, suben el índice de no aceptación de la reelección entre el 70 y el 80 por ciento.
Municipios donde es menos crítica esa posición, como Atlixco, San Andrés Cholula y San Pedro Cholula, la opinión del electorado en contra de la posibilidad de que las actuales autoridades municipales aparezcan nuevamente en las boletas, no gusta a entre el 40 y 50 por ciento de los ciudadanos, sin que ello deje de ser un problema.
Lo que están arrojando estos primeros estudios de opinión pública, es que a la población no le gusta la idea de que, por primera vez, un alcalde repita en el cargo para un periodo inmediato. Se considera que es un exceso de poder y que no es sano para un municipio, una ciudad, un estado, que no haya un cambio de actores al frente del gobierno.
Se cree que lo más conveniente para una comunidad, es que en el próximo periodo oficial, haya un nuevo gobernante, un nuevo actor, sin importar que se del mismo partido que el antecesor. Se considera que eso ayuda a que surjan menos casos de abusos, de corrupción o de administraciones públicas fracasadas.
Otro escenario muy distinto es cuando un político ya dejó pasar uno o más periodos en que fue alcalde para regresar de nuevo a las boletas electorales. En este esquema, se percibe que la población no ve ese retorno como un abuso de poder. Es algo que ha pasado con Carlos Peredo en Teziutlán.
¿Por qué este rechazo mete principalmente en graves problemas en particular a los presidentes municipales de Morena?
La respuesta es elemental: Morena y sus fuerzas aliadas gobiernan las principales cabeceras municipales del estado de Puebla y en casi todos los casos, hay interés de los actuales ediles de reelegirse y ya están trabajando para lograrlo, aunque no lo reconozcan públicamente.
Esa condición plantea un escenario complejo, muy vulnerable, particularmente para los ediles de Morena, por las siguientes razones:
Primera: Están en una fuerza política, Morena, que no acepta la reelección, posición que es compartida por sus dos principales líderes en Puebla: el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta.
Segunda: No hay inversión pública federal –en obras y servicios públicos– que ayude a cualquier candidato de Morena, sea o no sea un edil buscando repetir en el puesto, que le contribuya a buscar el voto a favor de Morena.
Tercera: En contraparte, si hay una fuerte inversión pública federal en programas sociales, en e desarrollo rural y comunidades indígenas, junto con reparto de becas escolares y pensiones para personas de la tercera edad y discapacitados. Sin embargo, este esfuerzo no se ve como consecuencia de la labor de los alcaldes, sino del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Cuarta: El gobierno del estado, hasta ahora, no ha despegado su programa de obras y servicios públicos. Primero porque en 2019 arrancó –casi al final del ejercicio fiscal– sin presupuesto disponible y en este año, por la parálisis que provocó la cuarentena del Covid–19. Aunque se tiene la intención de echar a andar muchos proyectos, no se sabe si sus efectos positivos en la población se sientan a tiempo para reflejarse en las votaciones del año entrante.
Quinta: A la mayoría de los ediles de Morena, en unos casos, se les ve pobres resultados en beneficios para la población y en otros casos, como ocurre en San Martín Texmelucan, Amozoc y Tehuacán, de plano no se observa nada positivo de las gestiones de los gobiernos morenistas.
Sexta: Morena como partido político está ausente. No es una fuerza política activa que ayude a posicionar los resultados salvables de los alcaldes, confronte a la oposición y defienda la idea de permitir la reelección.
No toda está pérdido. La reelección en cualquier municipio se decidirá en mucho por quienes sean los candidatos y la cohesión en cada fuerza política. Junto con lo que ocurra en el escenario político nacional, regional y estatal. Pero aún así, los ediles de Morena tienen un largo y sinuoso camino para repetir en el puesto en el periodo inmediato.
Columna Cuitlatlán de Fermín Alejandro García
La Jornada de Oriente
Foto: Archivom
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