Puebla, Pue.- Con la entrada del virus Covid-19 a Puebla y la muerte de la primera víctima comenzó un año en el que la autoridad tuvo que declarar en más de tres ocasiones estado de emergencia, para intentar frenar los contagios y evitar el colapso de los servicios de salud.
El 10 de marzo se registró el primer caso de contagio comunitario de Covid–19, cuyo portador fue un instructor de Volkswagen de origen argentino-alemán, quien hizo un viaje a Europa y a su regreso no presentó los síntomas de la enfermedad, pero infectó a otra persona durante los cursos que impartió en Puebla.
Para el 12 de marzo, el gobierno del estado pidió a 200 presidentes municipales estar preparados para atender la emergencia sanitaria y desde entonces se iniciaron compras de pánico de gel antibacterial y de cubrebocas.
En tanto, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) restringió el contacto de trabajadores con extranjeros para evitar contagios en empresas; mientras Volkswagen y Audi impusieron revisión a los trabajadores y la cancelación de visitas internacionales.
Además, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) mandó a tres visitantes y un universitario a aislamiento para descartar contagio por coronavirus.
El 13 de marzo el Tecnológico de Monterrey anunció la suspensión de clases y actividades en todos sus campus del país, incluido Puebla, como medida preventiva, y en la Universidad de las Américas Puebla fueron enviados 13 alumnos a aislamiento por posible contagio.
Simultáneamente, incrementó casi 200% el costo de los insumos, artículos de limpieza, así como pruebas para la detección del virus, que llegan a costar hasta 8 mil 500 pesos, en hospitales privados como Ángeles de Puebla.
Mientras que el 16 de marzo el gobierno estatal decide cancelar los actos culturales y musicales, así como las actividades deportivas a puerta cerrada por el aumento acelerado de contagios. Entre las primeras actividades suspendidas estuvo la Feria del 5 de Mayo, la gira del cantante Ricky Martin y la Segunda Feria del Libro en Puebla capital.
Ante la inminente propagación del virus, la Secretaría de Educación Pública adelantó las vacaciones a alumnos de 15 mil escuelas de nivel básico, lo que daría paso a las clases virtuales o en línea, debido a que hasta hoy los estudiantes no han podido regresar a las aulas.
También el Congreso del estado, el Poder Judicial y los partidos políticos suspendieron actividades públicas.
Para el 17 de marzo las universidades BUAP, UPAEP e Ibero Puebla suspendieron clases presenciales; y comenzó la reconversión de cinco hospitales públicos para atender casos de Covid–19 de Puebla y otros estados.
La Secretaría de Salud del estado aisló a los primeros 140 poblanos en sus viviendas al haber tenido contacto con 10 contagiados por coronavirus y se inicia el cierre de gimnasios, se suspende la Procesión del Viernes Santo, además de que personal médico protesta afuera de los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del sector público del estado por la falta de insumos y protección para atender a contagiados.
Fue el 29 de marzo cuando se registró el primer deceso por Covid-19 en Puebla y se confirmaron otros 75 casos como positivos; y en Nueva York se dio el primer fallecimiento de un poblano por el virus.
El 30 de marzo el gobierno federal endureció las medidas para contrarrestar los efectos del SARS-CoV-2 y se declara estado de emergencia sanitaria hasta el 30 de abril.
Al iniciar abril las imágenes de los mercados y calles del centro de la ciudad de Puebla abarrotadas inundaron las redes sociales y fueron difundidas por noticieros a nivel nacional, hecho por el que el gobernador Luis Miguel Barbosa y la alcaldesa capitalina Claudia Rivera Vivanco se confrontaron al evidenciarse la falta de medidas sanitarias. Meses después el problema escaló con el señalamiento del mandatario de que la proliferación del comercio informal fue la causa por la que el municipio de Puebla se convirtió en el epicentro de la pandemia.
Un hecho más que se dio en el contexto de la emergencia sanitaria, fue la salida el 12 de junio de Jorge Humberto Uribe Téllez de la Secretaría de Salud, y en su lugar se quedó José Antonio Martínez García, quien era el subsecretario, este cambio se dio justo en el nivel más crítico en la curva de contagio del coronavirus en Puebla. No hubo mayor explicación sobre su salida, sólo que el secretario había concluido su ciclo en la dependencia.
De la inversión hecha para combatir al Covid-19 en Puebla el gobierno del estado calculó que este 2020 se gastarán más de 2 mil millones de pesos, aunque los contratos para la reconversión de hospitales son carácter de reservado.
Particularmente, Juan Daniel Gámez Murillo, secretario de Infraestructura, informó que se asignaron 12.9 millones de pesos para rehabilitar diversos espacios adscritos a la Secretaría de Salud (SSA) y el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (Sedif), que sirven como parte de la atención a pacientes con coronavirus.
En días recientes, el gobernador Miguel Barbosa Huerta anunció que en enero del 2021 se verá reflejada la crisis hospitalaria a raíz del incremento de contagios de coronavirus, por lo que podrían ser nuevamente reconvertidos el Hospital de Acatlán de Osorio, el Hospital de Izúcar de Matamoros, el Hospital de Atlixco, el Hospital de Huejotzingo y el Hospital General de Cholula.
Si la situación empeora en Puebla también se modificarán 10 Centros de Salud con Servicios Ampliados (CESSA) en la zona metropolitana de Puebla, el Hospital General del Norte y el Hospital General de Tehuacán, además del Hospital de Tecamachalco, el Hospital de Zacatlán, en Huauchinango, Xicotepec y Teziutlán.
De acuerdo con las últimas cifras de la Secretaría de Salud, en Puebla por Covid-19 han muerto 5 mil 805 personas y el acumularon de casos positivos es de 46 mil 875, aunque el 85% de las personas recuperaron su salud.
En tanto, contabilizan mil 133 casos de menores de edad que dieron positivo al virus, esto según el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).
El informe más reciente indica que del total de casos, 539 corresponden al sexo femenino y 594 son masculino.
Asimismo, unas 220 mujeres embarazadas dieron positivo a coronavirus en la entidad y nueve murieron, esto a pesar de los reiterados llamados de las autoridades a permanecer confinados y evitar situaciones de riesgo, sobre todo en medio de las celebraciones decembrinas que congregan a las familias.
Foto: Archivoe
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