Desde hace un año, los israelíes no podían salir de casa sin cubrebcoas, pero este domingo, dejaron de tener que llevarla en el exterior, lo que podría ser indicio de una primera "victoria" contra el coronavirus en el país.
Dentro de los transportes es obligatorio su uso pero fuera, al aire libre, ya no.
El país pudo dar este paso, el jueves por la noche, gracias a una intensa campaña de vacunación, facilitada por un acuerdo firmado entre en el Estado y el gigante farmacéutico Pfizer.
A cambio de un acceso rápido a millones de dosis de la vacuna, Israel aportó a Pfizer datos reales sobre el efecto de la vacunación. En Israel, los datos médicos de la población están digitalizados.
Desde diciembre, casi cinco millones de israelíes (el 53% de la población) recibió las dos dosis de la vacuna, es decir, el 80% de la población mayor de 20 años, según los datos oficiales del país, en el que se reportaron unos 836 mil casos de covid-19 y más de 6.300 decesos.
En enero, Israel registró un pico de 10 mil casos diarios a pesar de la campaña de vacunación, pues los efectos del inmunizante no se empiezan a sentir hasta que no pasan unas semanas desde la inyección. Desde ese momento, la curva empezó a doblegarse, por lo que las autoridades permitieron la reapertura de bares, restaurantes y cafeterías a principios de marzo.
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