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Hacer quedar (más) mal a López Obrador

No existe, al menos en Presidencia, quien verifique la información que le pasan al líder de la nación y no hacer el ridículo ante miles de personas

Hacer quedar (más) mal a López Obrador

En este, como en la mayoría de los casos, no es la oposición la que hace quedar mal al señor de Palacio Nacional. Se trata de gente de casa. Lo están llevando ya a un punto en que luce cotidianamente como un tonto. Ta vez la principal persona que lo está empinando en ese sentido es la nueva conductora Ana Elizabeth García Vilchis, de la pelotillera sección “quién es quién en la mentiras de la semana”.

La más reciente: ¿cómo explicar que López Obrador mostrara en plena mañanera un tuit que se sabe es falso? Que elaborara una crítica y toda una injuria contra quien encabeza una importante estructura de otro poder federal en torno a esa mentira.

Se sabe que el magistrado Reyes Rodríguez, hoy presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, demandó hace tiempo a quien subió ese tuit que proyectó como cierto López Obrador, en su conferencia mañanera. Pero eso no detuvo al tabasqueño cuando dijo que Reyes Rodríguez no puede encabezar el TEPJF por haberlo ofendido en dicha comunicación.

Toda la nota es falsa y AMLO quedó como un memo al quejarse de un insulto que no es real.

¿Quién coló a la palestra palatina un bulo? Importante saberlo porque con él mismo ha quedado constatado: desinforman al presidente. Sí, el que dijo alguna vez que un mandatario sabía todo lo que sucedía en su sexenio, ha sido engañado por sus más cercanos colaboradores.

Horroriza pensar que no existe en Presidencia al menos una persona que cheque la información que le pasan al líder de la nación. Máxime cuando del mensaje en cuestión existe hasta un video donde el autor real del tuit acepta que él fue quién hizo dicha publicación y que no se trató del magistrado Reyes Rodríguez.

Aunque lo niegue, Andrés Manuel está cayendo cada vez más frecuentemente en el lugar más común de todos mandatarios que ha visto este planeta: rodearse de lambiscones que lo manipulan, que lo aíslan, que lo quieren complacer para evitar su enojo o, peor, para lograr otros —quién sabe cuáles— fines.

Terrible cuando también desperdició la ocasión perfecta para cumplir su máxima prometida —aunque sin resultados— de quitar a pillos corruptos de los puestos de poder.

Increíble cuando su propia administración (Santiago Nieto, director de la Unidad de Inteligencia Financiera que depende de la SHCP) investiga las actividades de lavado de dinero del “magistrado billetes”, también conocido como “Varguitas” por aquello de su apellido Vargas.

No se entiende porqué alguien le montó este lamentable espectáculo a López Obrador. Apuntaron a dinamitar al tribunal electoral en lugar de haber hecho brillar a AMLO fustigando al corrupto. Su renuencia a que quiten a quien por lo visto maneja dinero de procedencia ilícita sería de otra forma incomprensible.

Parafraseando al macuspano, ¿quién está detrás de este comploj?, ¿quién de su equipo quiere lastimarlo? Y en ese mismo sentido, el próximo miércoles ¿alguien de Comunicación Social hará un “mea culpa” y aceptará la mega pifia realizada en la sección semanal? ¿O ganará la soberbia?

No hacerlo sería mezquino, tanto como lo fue engañar al presidente para que se proyectara como necio, desinformado y mentiroso.

Prefiero pensar que alguien engaña al tabasqueño. Que éste no es el hombre mejor informado del país. Que se ha convertido en un guiñapo en manos de quienes se llaman sus amigos. Lo prefiero a tener que enfrentemos a una verdad de perogrullo: que AMLO sabía que lo que expone son falsedades y mismo así las utiliza. Pensar que le vieron la cara antes de visualizar que él quiere mentirnos.

En todo caso, cualquier respuesta resulta ya de por sí una muy mala noticia.

Columna de Verónica Malo Guzmán

Sdpnoticias

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