Aunque los niños pequeños llevan el coronavirus a casa con menos frecuencia que los adolescentes, su contacto cercano con los cuidadores puede hacer que sean más propensos a transmitirlo.
Los bebés y los niños pequeños tienen menos probabilidades de llevar el coronavirus a sus casas que los adolescentes pero, una vez que se contagian, es más probable que propaguen el virus a otras personas en sus hogares, según un nuevo estudio de gran alcance a cargo de una agencia canadiense de salud pública.
Según los expertos, los factores conductuales pueden, al menos en parte, explicar estos hallazgos, incluido el hecho de que los niños muy pequeños necesitan muchos cuidados activos y no pueden aislarse cuando están enfermos.
El estudio, publicado el lunes en la revista JAMA Pediatrics, no resuelve un debate en curso para determinar si los niños infectados son tan contagiosos como los adultos y no sugiere que los niños pequeños estén impulsando la pandemia.
No obstante, sí demuestra que hasta los niños muy pequeños pueden tener un papel en la transmisión.
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