El día de ayer Holanda confirmó 13 casos de la nueva variante Ómicron del coronavirus, mientras Canadá y Australia encontraron dos, los países más recientes en detectarla en viajeros que llegan desde el sur de África.
Países de todo el mundo están imponiendo restricciones para frenar la propagación de la variante. Israel decidió el domingo prohibir la entrada a ciudadanos extranjeros, la medida más radical hasta ahora, y Marruecos suspendió dos semanas todos los arribos aéreos.
Ya han surgido casos confirmados o sospechosos de la nueva variante en varios países europeos, en Israel y en Hong Kong, pocos días después de que fuera identificada por investigadores en Sudáfrica. El enfoque de “actuar primero, preguntar después” reflejó una alarma creciente sobre la aparición de una variante potencialmente más contagiosa casi dos años después del estallido de la pandemia de covid-19 que ha matado a más de 5 millones de personas, trastornado vidas y economías en todo el mundo.
Si bien queda mucho por aprender sobre la nueva variante, a los investigadores les preocupa que pueda ser más resistente a las vacunas y podría significar que la pandemia durará más de lo previsto.
En Holanda, las autoridades de salud confirmaron que hasta ahora 13 personas que llegaron en vuelos desde Sudáfrica el viernes dieron positivo a Ómicron. Ellos se encontraban entre las 61 personas que dieron positivo al virus el viernes después de llegar en los dos últimos vuelos al aeropuerto Schiphol de Ámsterdam antes de que se estableciera una prohibición de vuelos para países del sur de África. Los aislaron de inmediato, la mayoría en un hotel cercano, mientras se realizaba la secuenciación.
Foto: Archivom
cdch
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