“La erupción ha terminado“, afirmó hoy en rueda de prensa el portavos del Gobierno regional de Canarias, Julio Pérez.
ANTECEDENTES
El volcán comenzó su actividad el pasado 19 de septiembre en la zona sur de la isla canaria de La Palma y durante más de tres meses ha expulsado toneladas de lava que ha invadido miles de hectáreas y ha obligado a la evacuación de más de 2 mil personas.
El comité científico da por último día de erupción el pasado 13 de diciembre, fecha en la que se detuvo la señal de tremor y declinaron todos los parámetros del volcán.
Se dieron unos días de margen para comprobar que el volcán no se reactivaba, antes de dar por finalizada la erupción, pero aún así, las autoridades insisten en que no se acaba la emergencia.
“Los riesgos subsisten”, afirmó el portavoz del Gobierno canario, ya que todavía hay gases, cenizas y calor, pero irán disminuyendo, por lo que la perspectiva es positiva.
Los daños de la erupción arrojan cifras abrumadoras: más de mil 300 viviendas sepultadas por la lava, además de edificaciones agrícolas, de ocio y hostelería y escuelas, así como 73 kilómetros de carreteras y otras infraestructuras como conducciones de agua, luz y telefonía.
Fotografía: el país
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