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Ante las suspicacias, mejor la transparencia

La creación de expedientes será, en esa coyuntura, una determinación que toma medidas ante cualquier efecto sorpresivo y en virtud de un trabajo sano

Ante las suspicacias, mejor la transparencia

Cuando el presidente López Obrador anunció que la Sedena a través de sus instituciones sería la encargada de construir las grandes obras que propuso el mandatario, se comenzó a especular no sólo el grado de eficiencia, sino la distribución, organización y calidad de la infraestructura.

A raíz de eso, continúan surgiendo inquietudes e incógnitas del grado de responsabilidad en el manejo del recurso concentrado en proyectos como la refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía, así como el Tren Maya en la península de Yucatán.

En otras palabras, las raíces de infraestructura de las grandes obras del presidente López Obrador tendrán, como se anunció, el sello de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a quienes el jefe del ejecutivo federal ha dado muestras de respaldo.

A pesar de ello, desde adentro del gobierno se ha generado una corriente de opinión a veces distinta. No todos tienen opiniones positivas; hay quienes cuestionan la capacidad de los ingenieros de la SEDENA, aunque, también, consideran indispensable abrir el proceso de transparencia por el poder económico y presupuestal que canalizó la dependencia.

Así pues, y para evitar el encono y divisionismo, la Secretaría de la Defensa Nacional inició un proceso de expedientes a los ingenieros encargados de las obras con el fin de impedir sorpresas o razones de suspicacia y especulación.

Para estos fines, habrá auditorías para poner a prueba ante las circunstancias que, por decisión presidencial, fueron canalizadas a las fuerzas de la Sedena.

En fin, una buena decisión haber tomado la iniciativa ante las reacciones quizá negativas o mal intencionadas de funcionarios del gobierno federal. Aunque se insista en la responsabilidad inexorable de la Sedena, es mejor dar nitidez por voluntad y coherencia.

Además de que estaba propiciando encono, era la plataforma perfecta para criticar o insinuar irregularidades al encarar un asunto de la envergadura de obras que propuso el presidente. Siendo así, se tomó la mejor determinación de seguir de cerca el manejo presupuestal para evitar no sólo mal uso, sino hasta fuga de recursos económicos.

Por esa razón la transparencia es el mejor mecanismo. Hoy en estos días eso constituye, además de equilibrio, una palanca para romper las barreras de la sospecha, la intriga y el escepticismo.

De ahí la buena coherencia. La creación de expedientes será, en esa coyuntura, una determinación que toma medidas ante cualquier efecto sorpresivo y en virtud de un trabajo sano.

Quizá la tentación esté latente más allá de los valores sagrados de las instituciones y de la capacidad de la Secretaría de la Defensa Nacional, que sigue gozando de buenos comentarios de las muestras de responsabilidad no sólo en temas de seguridad, sino también del potencial que tienen sus profesionistas en distintas materias.

En general, así el asunto se torna eficaz porque podrá resolver cualquier inquietud a través de un estudio minucioso y de una investigación puntual que es, en este tiempo, indispensable en una sociedad que, durante décadas, sufrió el dispendio, así como la opulencia de la clase política.

En ese sentido, hay algo de lógica y razón en trabajar expedientes en manos de las autoridades correspondientes.

Columna de Javier Lozano en SDP Noticias

Foto Presidencia

clh

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