El poder que ejerce el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, sobre el presidente y la estructura de gobierno no se explica racionalmente, a menos que le deban algo y muy grande o que, don Alejandro les sepa algo inconfesable.
El fiscal se mueve con total desfachatez, fabricando delitos, amenazando y persiguiendo a opositores, utilizando su cargo para venganzas personales y del gobierno federal.
Solo así se explica que a Rosario Robles la mantengan en la cárcel por una supuesta falsificación de una licencia de conducir, o que el fiscal carnal mantenga a la hija de su excuñada de 68 años recluida en la cárcel por el supuesto delito de homicidio por negligencia de su hermano y tenga en persecución a la abuela de 94 años, o que con total abuso de poder realice el despojo de millones de dólares a la Universidad de las Américas donde logró apoderarse del plantel de la CDMX y, ya como fiscal y pese a no tener facultades para hacerlo, reabrir una carpeta de investigación relacionada con la disputa por el control de la UDLAP, en la que Guillermo Jenkins con sus hermanos pelean poco más de 650 millones de pesos de la Fundación Mary Street Jenkins.
Pero no es lo único, Gertz apareció en los famosos Panamá Papers donde escondía una fortuna en paraísos fiscales a través de empresas como “Jano LTD” y el manejo de 7 mil 954 millones de dólares operados por Operadora Invictus.
De hecho, Gertz Manero se ha convertido en una especie de Vladimiro Montesinos, aquel asesor en seguridad que tuvo el expresidente de Perú, Alberto Fujimori, quien le dio el control absoluto del Estado con el apoyo de las fuerzas armadas, lo que le permitió entre otras cosas amasar una fortuna.
Para recordar a Montesinos, este obscuro personaje fue quien construyó el Servicio de Inteligencia Nacional, una red enorme de información que permitió al Gobierno de Fujimori infiltrarse en las bandas terroristas de Sendero Luminoso y sobre todo en la vida privada de políticos, empresarios, militares y cualquier personaje que pudiera ser opositor al gobierno.
Montesinos “colaboró con jefes del ejército y otros funcionarios de seguridad para desarrollar una red de protección que favorecía a unos traficantes de droga mientras cooperaba con Estados Unidos para combatir a otros”.
Uno de los tantos pasajes más oscuros de Gertz es el haber sido el secretario de Seguridad Pública con Vicente Fox y acusado de haber corrompido el sistema penitenciario y responsable de la primera fuga del Chapo Guzmán en enero de 2001.
De este poder y respaldo de AMLO del que goza Gertz no se salva nadie. Ahí también está la persecución que ahora realizan contra el extitular de la UIF, Santiago Nieto, quien de alguna manera investigaba los recursos que recibió Pio y Martín López Obrador, y su esposa la consejera del INE, Carla Humphrey, quien ha sido una piedra en el zapato para los intereses de AMLO.
Lo mismo hizo en las elecciones federales de junio pasado, entre otros muchos en contra de los candidatos opositores de Nuevo León, Samuel García por lavado de dinero y a Adrián de la Garza por delitos electorales.
En el caso de la cuñada y familiares de Gertz, que se abrió en 2015, habría sido desechado por improcedente y fue archivado, pero cuando fue designado fiscal general en diciembre de 2018 reactivo el proceso y en septiembre de 2020 pidió la detención de Morán y una de sus hijas, Alejandra Cuevas. Una juez concedió y Cuevas fue detenida en octubre y sigue en prisión y su madre de 94 años se encuentra prófuga.
Tal abuso de autoridad por parte de Gertz obligó a que la familia de su cuñada tenga que arrodillarse ante el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, para implorar clemencia y suplicar la liberación de su madre.
Durante un evento en la Universidad Iberoamericana, Alonso Castillo Cuevas, hijo de Alejandra Cuevas Morán, tomó la palabra al final de una conferencia dictada por el ministro Arturo Zaldívar y expuso el caso que, dijo, está manipulado por Alejandro Gertz. Minutos después su hermana Ana Paula comenzó a reclamar a gritos a Zaldívar la inacción de la Corte en la revisión del caso de su madre y se hincó ante el funcionario.
El presidente de la Corte, al parecer sin poder para ejercer su función de justicia, simplemente evadió los reclamos y solamente lamentó la situación y dijo que no es responsabilidad de la Corte.
¿Qué pasa con la superioridad moral que tanto presumió el presidente López Obrador quien prometió que estos abusos de poder no se realizarían en su transformación?
¿Dónde están todos aquellos que fueron víctimas en el pasado de estos abusos de poder y que apoyaron a AMLO ante la promesa que no se repetiría? ¿Por qué callan y validan estos abusos?
¿Qué le debe AMLO y su gobierno a Gertz para permitirle todo abuso de poder, toda acción de corrupción, toda triangulación de miles de millones para evitar el fisco y permitirle toda acción inconstitucional y de represión?
¿Qué les sabe Gertz a AMLO y compañía?
En la Cuarta Transformación más vale no estar en el ojo del “Montesinos-Gertz” porque en el mejor de los casos, tendremos que hincarnos para suplicar clemencia.
Columna de Manuel Díaz en SDP Noticias
Foto Cuartooscuro
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