Puebla, Pue.- La cultura del cuidado excesivo de la piel por el miedo al cáncer desató en México un rechazo al sol, situación que tiene al 67% de las mujeres mayores de 50 años con una deficiencia de vitamina D y con altas posibilidades de padecer osteoporosis.
Así lo planteó el médico Manuel Mirassou Ortega, miembro de la Asociación Mexicana de Metabolismo Óseo y Mineral (AMMOM), al hablar de la importancia de esta vitamina en el cuerpo para prevenir enfermedades más graves como el Alzheimer, cáncer de páncreas y de colón, e inclusive problemas de infertilidad.
En entrevista con Municipios Puebla, previo a ofrecer una ponencia con doctores en un hotel de la ciudad, el experto explicó que, según estudios recientes, México está a la par de los países europeos donde no hay sol y las personas poco pueden exponerse bajo los rayos ultravioleta, lo que dificulta que tengan un adecuado nivel de vitamina D.
Contradictoriamente, abundó, en las 31 entidades de nuestro país hay calor cuando menos 12 horas del día, pero los habitantes rehúyen a tomarlo, ya sea por cuestiones estéticas o por el temor a terminar con problemas graves en la piel, lo que consideró es poco probable por ser los mexicanos una raza mestiza resistente a los rayos UV.
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“Nos apanica la palabra cáncer y entonces nos hemos robado el sol”, expresó al alertar que por la falta de exposición a los rayos solares la gente ha comenzado a presentar otros males peores.
“Nunca cuantificamos vitaminas en nuestro país y la cuarta vitamina es la D y se obtiene de manera natural con la llegada de los rayos ultravioleta a la piel, porque el ser humano es capaz de procesarla y es útil para fortificar los huesos; hay múltiples estudios que vinculan la falta de vitamina D con la osteoporosis, una enfermedad que está relacionada con la pérdida de minerales y de calcio en los huesos, y esto afecta principalmente a las mujeres”, puntualizó.
El también médico internista del Hospital Español de la Ciudad de México, refirió que la relevancia de la vitamina D es tal que, en la actualidad comenzó a hablarse de una “hormona D”, la cual interviene en el funcionamiento del páncreas para la producción de insulina, así como en la buena calidad de óvulos en las mujeres y de espermatozoides en los hombres.
En este sentido, argumentó que pacientes diabéticos y con problemas de infertilidad, podrían hallar una solución si primero son tratados por una baja producción de esta vitamina.
“Hoy hablamos de una hormona D que podría disminuir los requerimientos de insulina en los diabéticos, disminuye las posibilidades de presentar Alzhemier, de tener cáncer de páncreas, cáncer de colón y ayuda a mantener equilibrado el organismo, pero también disminuye algunas disfunciones sexuales que tiene que ver con la buena calidad de los espermatozoides y de los óvulos”, acotó.
De igual forma, reveló que un buen nivel de vitamina D podría evitar también afecciones respiratorias, ya que estimula la producción de glóbulos blancos. “Es útil incluso para que no tengamos Covid y en mi experiencia con dos pacientes intubados mejoraron después de suministrarles dosis altas de vitamina D”.
Bajo esta perspectiva, Mirassou Ortega sugirió a los profesionales de la salud poner especial atención en medir las vitaminas en el cuerpo humano y en el caso de la tipo D solicitar una prueba de sangre llamada 25-hidroxi vitamina D. “Si los resultados muestran niveles de menores a 30 nanogramos, estamos hablando que hay una deficiencia y hay que tratarla mediante suplementos de vitamina D con dosis adecuadas, hay estudios que recomiendan entre 40 y 30 nanogramos como los niveles donde se obtienen mejores beneficios en términos de salud”.
Una de las opciones que propone el especialista es el consumo de “monodosis” de 100 mil unidades internacionales de colecalciferol (vitamina D3), la cual es fácil de procesar en el tejido graso del cuerpo y no se desecha al orinar o defecar como ocurre con el calcitrol (vitamina D), esta última la que más se receta y consume en centros de salud.
Aunado a ello, señaló que hoy se impulsa una campaña para retomar entre los hábitos de los mexicanos, la exposición al sol por 10 a 20 minutos diarios sin protector solar, con la exposición del 30% de la superficie del cuerpo, con lo cual se tendría el aporto suficiente de vitamina D, además de un consumo balanceado de alimentos.
Foto: Especial
cdch/clh
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