La Asamblea General de las Naciones Unidas, según lo constata su web oficial, proclamó al 20 de julio como el Día Mundial del Ajedrez para conmemorar la fecha de la fundación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) en París en 1924. Esta proclamación se llevó a cabo el 12 de diciembre de 2019.
La designación del Día Mundial del Ajedrez no sólo reconoce el importante papel de la FIDE en el apoyo a la cooperación internacional para la actividad ajedrecística y el objetivo de mejorar la convivencia respetuosa entre todos los pueblos del mundo, sino que también brinda un importante soporte para fomentar el diálogo, la solidaridad y la cultura de la paz.
El ajedrez es uno de los juegos más antiguos, y de carácter intelectual y cultural. Combina elementos del deporte, razonamiento científico y el arte. Este juego de estrategia tiene su día, y en esta nota conoceremos parte de su historia e importante proclamación como Día mundial. El ajedrez es considerado un deporte mental, ya que trasciende al propio juego.
Según la ONU, hay una teoría que mantiene que el temprano predecesor del ajedrez fue un juego similar conocido como Chaturanga. Este juego se originó al norte del subcontinente indio durante el período Gupta.
La palabra “chaturanga” se traduce como “cuatro divisiones militares”, refiriéndose a las cuatro piezas del juego: la caballería e infantería, los elefantes y los carros de guerra (piezas que en el juego moderno se convirtieron en el peón, el caballo, el alfil y la torre), o al hecho de que en el juego participaban cuatro jugadores.
Así, el ajedrez se convierte en un juego milenario y de alcance mundial, donde predomina la equidad, la inclusión y el respeto mutuo. Resulta importante poder promover este tipo de juegos porque fortalece las capacidades del ser humano. Asimismo, trasciende las barrera del idioma, la edad, el género, la capacidad física o la situación social.
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