Al cumplirse 54 años del linchamiento de jóvenes universitarios en la junta auxiliar de San Miguel Canoa, en Puebla, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sostuvo que este caso sigue impune.
A través de sus redes sociales, el organismo expuso este miércoles que esta comunidad se “vistió de sangre” el 14 de septiembre de 1968, cuando una turba azuzada por el párroco local Enrique Meza Pérez, atacó hasta el grado de linchamiento a un pequeño grupo de estudiantes y trabajadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
“Los jóvenes llegaron con la idea de hacer senderismo en la montaña y subir al volcán, pero como llovía tuvieron que esperar. Durante ese tiempo y obedeciendo la voz del cura, pobladores comenzaron a lincharlos acusándolos de ser comunistas y repartir propaganda”.
En #SanMiguelCanoa, #Puebla, un grupo de estudiantes fue atacado hasta el linchamiento por una turba de pobladores religiosos y anticomunistas. Este hecho sigue impune y significó una grave violación a los #DDHH, mostrando los peligros de la intolerancia.#DefendemosAlPueblo pic.twitter.com/tSNrg8ptxH — CNDH en México (@CNDH) September 14, 2022
La CNDH sostuvo que para los hechos de Canoa, aún no hay justicia. “Este hecho sigue impune y significó una grave violación a los #DDHH, mostrando los peligros de la intolerancia”.
Destacó que dos de los sobrevivientes trataron de compensar el terrible suceso dando
pláticas sobre “la violencia impulsada por el fanatismo, el prejuicio y por la mentira enarbolada como dogma”.
Foto: especial
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