La sentencia es clara para todos los negocios sin excepción: si no se digitalizan tienen prácticamente un futuro camino al fracaso sin importar el giro en que se opera, por eso ahí vemos al sector financiero en general, seguros, Afores, bancos, Sofipos, Sofomes, uniones de crédito, todos trabajando en modernizarse, en innovar y en protegerse ante el crecimiento de las bandas de ciberdelincuentes.
En todo este entorno de entrada de nuevas tecnologías, lo que cada vez más buscan entender es el metaverso (ese espacio o mundo virtual creado a semejanza del real); en la reactivación de todas las convenciones ha sido un tema por el que cada vez más se pregunta. Así como hace un par de décadas no se podía entender la dependencia que alcanzaría para todo el mundo el Internet, el metaverso, que aún está en su arranque puede llegar a ser un juego de niños o el siguiente nivel del Internet.
Sin duda, el primer paso, en general para todos, es empezar a digitalizarse. Los negocios tradicionales prefieren hacerlo poco a poco y destinar cuando menos entre un 5 a 10 por ciento de sus recursos a este proceso, y el metaverso quizás tendrá que esperar un poco más.
Sin embargo, en el sector financiero, donde deben ir un paso adelante en la parte de mejorar servicios y atención a sus clientes, el metaverso podría ser una buena alternativa; una de las explicaciones sobre este tema hecha por Lorena Bravo de Transformación de Oracle destaca que con el uso de inteligencia artificial se logra entender y atender de manera no solo rápida sino eficiente a las necesidades reales de los clientes, en lo que puede ser un nuevo canal, sumándose a los que tiene activos actualmente como son sucursales, aplicaciones, banca en línea, redes sociales. El camino apenas empieza y será interesante ver quiénes y de qué forma entran a ese espacio virtual.
Columna Moneda al Aire de Jeanette Leyva Reus en El Financiero
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