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Alito, Sansores y la suciedad de la política

Ambos personajes han dado nuevamente pruebas de que los intereses de unos cuantos pesan más que el interés general

Alito, Sansores y la suciedad de la política

Nadie ha buscado tanto golpear y desprestigiar a Alito como la gobernadora Layda Sansores. Fiel a la tradición morenista, y con gestos y expresiones que poco encajan con el cargo que ostenta, la mandataria del estado de Campeche ha revelado, a lo largo de los últimos meses, audios que involucran al presidente del PRI en actos de corrupción.

Sin embargo, a raíz del apoyo de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados a la prolongación de la presencia militar en México, AMLO, Morena, Sansores y demás camaradas decidieron “perdonar” a Alito. Sansores quien dedicaba su espacio Martes del Jaguar a ventilar las trapacerías del dirigente del PRI, decidió hace un par de días suspender temporalmente la transmisión de los audios.

Según la gobernadora, la decisión de detener los audios derivó del consejo de un asesor jurídico, quien recomendó que así se hiciese pues Alito había tramitado un amparo. En otras palabras, la gobernadora aseguró que haber suspendido la transmisión de los audios no había tenido relación alguna con la decisión del PRI de apoyar a Morena la Cámara de Diputados. “En Campeche no hay PRIMOR” dijo Sansores.

La evidencia apunta, no obstante, hacia otra idea. ¿Quién puede creer hoy que el PRI y Morena no se han coaligado para sacar adelante las reformas de AMLO y con ello, que el Revolucionario Institucional saque “raja política”? ¿Quién puede creer el cuento de que se trató de una mera “coincidencia” el hecho de que Layda Sansores hubiese suspendido el golpeteo contra Alito y la votación en favor de la prolongación de la presencia del Ejército en las calles?

Morena y el PRI han dado a los mexicanos una nueva muestra de la suciedad de la política mexicana. Ambos partidos, motivados por los intereses de sus cúpulas, e impulsados por motivos electorales, han fraguado una alianza. Alito, obligado por la presión ejercida desde Palacio Nacional, y quizá con algún aliciente político, cedió ante los chantajes del partido oficial. Esto se podría traducir, en detrimento del bienestar de los mexicanos, en el rompimiento definitivo de Va por México, lo que significaría el triunfo definitivo de Morena en las urnas en 2024.

Sansores, por su parte, siguiendo igualmente las directrices presidenciales, pactó con la cúpula morenista el “perdón” a Alito a cambio de que éste apoyara la militarización del país. Ambos personajes, representantes de la más vieja calaña de la política mexicana, han dado nuevamente pruebas de que los intereses de unos cuantos pesan más que el interés general de la nación.

Columna de José Miguel Calderón en SDP Noticias

Foto Cuartoscuro

clh

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