En un momento dado, el gabinete del presidente parecía ser el sostén de Andrés Manuel López Obrador. Se recargaba y se arropaba entre quienes creía que lo sostendrían, y les aplaudía y hablaba maravillas de ellos, como para sustentar que tenía a un gran equipo de trabajo a su lado que no le fallaría, que era intachable, que no le abandonaría.
Sin embargo, el presidente se ha ido rodeando poco a poco y casi sin darse cuenta él, de gente que quizá en algún momento le brindaron su lealtad y aún se la brinden, pero ahora, esa lealtad de la que tanto habla el presidente, ya no le será suficiente.
Porque podrán serle muy leales al presidente y decirle que lo adoran y admiran, pero el plumaje de esas lealtades empiezan a mancharse y feo.
Adán Augusto López Hernández hoy Secretario de Gobernación, se había mantenido hasta hace unos días como uno de los amigos solidarios del presidente, incluso se le ve casi siempre imitándolo hasta en la forma de hablar y aventándole porras a donde quiera que va.
Me parece que Adán Augusto está más interesado en que su amigo se mantenga en el poder, que él mismo ostentarlo, ha visto, intuyo que su amigo López Obrador es una mina de oro.
Hoy, el secretario de Gobernación está en problemas.
Se ha destapado la noticia de que cuando fue gobernador de Tabasco entregó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a tres hombres que el Centro Regional de Fusión de Inteligencia (CERFI) sureste, identificó como integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación ( CJNG).
Es decir, en concreto: el hoy Secretario de Gobernación es señalado de tener vínculos con el Crimen Organizado.
¿Se pueden probar tales acusaciones?
Y aquí no importa si el presidente intenta poner en duda esto o desacreditar lo que se va sabiendo de su escudero amigo.
Tampoco importa si el propio Adán Augusto lo niega o no quiera hablar de ello.
El tema en el que se le involucra es delicadísimo. Uno de los temas que más han sangrado a nuestro país. Un tema que ha generado cientos de miles de mexicanos asesinados.
Esto bastaría para que Adán Augusto dejara de estar en funciones al menos mientras se investiga si es o no culpable.
Claro está , lo ideal sería que del propio Secretario saliera la iniciativa de desmarcarse de AMLO pues su sola presencia, sin que lo exonere una investigación imparcial, mancha el plumaje presidencial.
Y nos tizna a todos también, porque vaya que un secretario de Gobernación esté envuelto en líos del narco, nos deja a todos los mexicanos en un estado de vulnerabilidad terrible.
Se que el presidente mantiene cerca a quien él quiere y sobre todo a quienes cree que lo quieren.
También imagino que es imposible pensar que, en privado, el presidente le pida a Adán Augusto que no esté más cerca de él, es impensable .
Tampoco le aceptaría la renuncia a Adán Augusto, porque cada renuncia que el presidente recibe lo toma de manera totalmente personal.
Y no la perdona y no lo olvida.
Solo creo que de todo lo que se ha destapado en esta infiltración de millones de documentos hackeados a la SEDENA por el colectivo Guacamaya, dando pie a la investigación SedenaLeaks, esto ha sido lo más grave.
Porque sí, claro que fue delicado saber de las enfermedades del presidente, pero entre esto y lo otro , esto es lo más grave.
No porque no importe conocer el estado de salud del presidente. Claro que importa. Pero lo otro pone en riesgo a toda una nación.
Por lo pronto si para alguien era una buena idea que Adán Augusto fuera presidente, creo que esa idea ya quedó desechada. Es más, ya no sé estaría hablando en un futuro de tres corcholatas sino de dos.
Adán Augusto es un operador muy poderoso para el interior de Morena, ahora se sabe. Esa es su función. Para nada ejerce el puesto que ostenta. A ver, recordemos: Secretario de Gobernación, ¿cuáles son sus funciones? Revisar, administrar y coordinar la acción de los municipios y servir como intermediario entre éstos y la Nación, para garantizar la continua y adecuada prestación de los servicios públicos para la ciudadanía.
Es decir… nada que ver.
Adán Augusto se ocupó de otras cosas y se está ocupando de golpear al presidente sin que sea su intención. Mientras tanto nosotros observando asombrados. Que Dios nos ampare.
Es cuánto.
Columna de Claudia Santillana en SDP Noticias
Foto Mario Jasso en SDP
clh
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