Luego de un año de la explosión en la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, el gobierno de la ciudad está a la expectativa por la aparición de tomas clandestinas de gas LP, a fin de reportarlas ante el Ejército y Petróleos Mexicanos (Pemex) para que intervengan, advirtió el alcalde Eduardo Rivera Pérez.
Explicó que como primera medida se notificó desde 2021 a las familias que viven a los alrededores de zonas de riesgo por donde cruzan ductos de Pemex, para que eviten llevar a cabo actividades que los pongan en riesgo y así evitar tragedias como la ocurrida en octubre de 2021.
“En primera instancia, hace prácticamente un año se dieron las notificaciones en diferentes polígonos y viviendas que están en zonas de riesgo”, declaró en entrevista al recalcar que las autoridades han sido claras con el llamado a la población para no participar de delitos como el huachicol.
De paso, pidió a los vecinos denunciar si existe la sospecha de que en sus calles o colonias se llevan a cabo actividades ilícitas, para que la autoridad actúe.
Fue el 31 de octubre del año pasado cuando una explosión sacudió a San Pablo Xochimehuacan, la cual fue ocasionada por una toma clandestina de gas doméstico, y que dejó varios muertos, heridos, y casas con daños.
foto: especial
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