Una ciudad cerca de Beijing que se rumoreaba que era un caso de prueba para que China prescindiera de todas las restricciones de virus suspendió las escuelas, cerró las universidades y pidió a los residentes que se quedaran en casa durante cinco días, una posible señal de que los funcionarios están volviendo a medidas más estrictas de Covid Zero.
Shijiazhuang, una ciudad de unos 11 millones de habitantes a unos 300 kilómetros de la capital, ha prohibido a los residentes en áreas consideradas de alto riesgo salir de sus hogares, y se ha aconsejado a todos los demás que se queden en casa “en principio”, según la declaración publicada por el diario oficial Shijiazhuang.
Se llevará a cabo un ejercicio de prueba masiva de COVID-19 en seis distritos principales, y las universidades se colocarán en los llamados circuitos cerrados, donde los estudiantes no pueden salir de los campus. Se han suspendido todas las clases presenciales en las escuelas primarias y secundarias.
Los movimientos se producen después de que los funcionarios de Shijiazhuang tuvieron que rechazar las especulaciones de que la ciudad había sido elegida como zona piloto para un enfoque más laxo del virus, rumores que generaron ansiedad entre los residentes.
Foto: Archivoe
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