Nación

En la 4T, a los criminales no se les nombra

El atentado contra Gómez Leyva debería ser suficiente para perseguir criminales y ya no señalar a inocentes

En la 4T, a los criminales no se les nombra

No busques otra cosa.

¡Corta, abrevia, resume;

no quieras que la rosa

dé más que su perfume!

JAIME TORRES BODET

¿Qué le habrán hecho mis manos?

¿Qué le habrán hecho,

para dejarme en el pecho

tanto dolor?

Dolor de vieja arboleda,

canción de esquina,

con un pedazo de vida,

naranjo en flor.

HOMERO ALDO EXPÓSITO

Hay un elefante en la sala y la 4T ha decidido ignorarlo. Ante el atentado perpetrado contra Ciro Gómez Leyva, del cual milagrosa y afortunadamente salió ileso, el gobierno no habla de su propia responsabilidad ante la creciente delincuencia. Prefiere atacar —una vez más— a la oposición.

Con aquello de ‘abrazos no balazos’, la 4T ha dejado de lado centrarse en el verdadero asunto que nos ocupa, uno que hasta el propio Ciro ha mencionado: la creciente criminalidad.

Pudiendo el gobierno, a raíz del atentado, rechazar y condenar en general las acciones del crimen organizado (como, por cierto, lo hizo de forma específica en sus redes el empresario Ricardo Salinas Pliego), pareciera que de lo que se trata para la Cuarta Transformación es culpar nuevamente a otras fuerzas políticas. Eso, además de preguntarse por qué Ciro usa una camioneta blindada…

Qué mal estamos donde a los delincuentes nadie los nombra, pero en redes sociales —en Twitter en específico— se quizo montar e impulsar la teoría de un autoatentado (vale la pena ver el análisis de J. E. Vázquez @clickdgo; de acuerdo a este, la mencionada tendencia fue inflada sobre todo desde 245 cuentas, mientras que la actividad de dichas cuentas están ligadas a la 4T).

No faltó el “creativo” obradorista —ya borró su tuit— quien acusaba a la “oligarquía” de realizar un autoatentado en contra de Ciro. El secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Fadlala Akaban, fue el “responsable” de tamaña insensatez. Si esa es la forma de apoyar a su jefa, tanto él como ella están perdidos (para empezar con esos comentarios se ahuyenta la inversión en la capital). Mínimo debería pedir una disculpa, no solo borrar su tuit.

Algo parecido resulta con La Jornada. Sin ser autoridad, pero sí el medio de comunicación más cercano al actual gobierno, en su Rayuela del día viernes pusieron: “¿Y a quien beneficia un atentado en contra del periodista?”. ¿Qué hay de solidarizarse con quien sufrió este ataque? ¿Con el gremio? ¿Una Rayuela que le exigiera a la Cuarta Transformación mejoras contundentes en el combate al crimen organizado?

Pero contestando a la pregunta planteada por el diario, el atentado beneficia a quienes quisieron callar al líder de opinión, y con este a la libertad de expresión; a quienes quieren meter miedo y transmitir: “Impera nuestra ley y al periodismo más le vale guardar silencio”.

Cuando en lugar de señalar al crimen y a la criminalidad se pone el acento en la grilla política, la responsabilidad del gobierno se diluye. Y el no perseguir a criminales o a delincuentes, incluyendo los que habitan el seno de la autoridad, es corrupción.

La 4T está haciendo poco —cada vez menos— para combatir el delito (basta ver el cada vez más deteriorado porcentaje del presupuesto federal asignado en distintas dependencias a esa precisa función / México Evalúa). El gobierno es, entonces, indirectamente responsable de los delitos, incluyendo el mentado atentado.

Esta triste agresión debiera volverse un hito; marcar un “antes” y un “después”. Momento para dejar de culpar al pasado y procurar encontrar a los perpetradores de esa y otras muchas barbaries.

Debería ser razón suficiente para perseguir criminales y dejar de señalar a inocentes. Pero no, ¡qué va!, en la 4T a los criminales no se les nombra.

Columna de Verónica Mala en SDP Noticias

Captura de video

clh

Notas relacionadas

Más del archivo