A raíz del lamentable accidente que tuvo lugar el sábado en el Metro de la Ciudad de México, comentaristas y políticos de la oposición no titubearon en lanzarse contra Claudia Sheinbaum, a quien acusaron de ser indirectamente responsable de lo sucedido en el transporte público.
Para ser justos con la verdad, y sin la voluntad de profundizar más el encono y la polarización, la realidad apunta hacia la responsabilidad del gobierno de la capital. ¿Por qué? Sencillo. La operación del Metro, así como su presupuesto y mantenimiento, recae directamente sobre el gobierno de la Ciudad de México. Por tanto, y considerando que la izquierda, léase el PRD y Morena (si les podemos llamar izquierda) ha gobernado la capital desde 1997, sí que Sheinbaum y su equipo deben rendir cuentas sobre cualquier asunto relacionado con él.
Enseguida, los simpatizantes de AMLO, y sobre todo, los que defienden fervientemente a Claudia, denunciaron a los medios y a la oposición de “sacar raja” de la tragedia con sus ataques contra Sheinbaum. Acusaron a Loret de Mola y a otros de buscar politizar un evento que costó la vida de una persona e hirió a sesenta más.
Sin embargo, la 4T hizo lo propio. A través de un comunicado suscrito por los gobernadores de Morena, el partido oficial respaldó la jefa de Gobierno de la capital. “Respaldamos a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y a los servidores públicos que han priorizado desde el primer momento la atención a las víctimas y que trabajan para restablecer el servicio del Metro… Es reprobable e inmoral que se busque lucrar con el dolor de las familias para sacar raja política…”
En otras palabras, la 4T acusó a la oposición de buscar sacar beneficio político atacando al gobierno de la Ciudad de México por el accidente. Sin embargo, los gobernadores, en una estrategia política dirigida a defender a Sheinbaum, y con ello, directa o indirectamente, respaldar su candidatura hacia 2024, cerraron filas bajo el argumento de que la oposición recurre a acciones inmorales que buscan lucrar con el dolor de las familias de los accidentados.
En suma, el accidente del Metro sirvió como excusa política para ambos bandos, tanto para los simpatizantes de la 4T como para la oposición. La diferencia entre ambos yace, empero, es que los corifeos de AMLO buscan envolverse en la bandera de la moralidad, a la vez que juran ser diferentes. Al final, todos tienen bien definidas sus agendas… y siempre buscarán sacar raja política.
Finalmente, expreso mi solidaridad hacia las víctimas del accidente, a la vez que me uno a la consternación generalizada y a las exigencias de que sean revisados los protocolos de seguridad del Metro, la idoneidad de los operadores, las rutinas de mantenimiento y el presupuesto asignado para su operación. Sucesos como lo ocurrido en la línea 12 o en la estación Potrero-La Raza no deben repetirse más.
Columna de José Miguel Calderón en SDP Noticias
Foto Cuartoscuro en SDP
clh
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