Para 2020 Liconsa pidió tres ampliaciones presupuestarias a la Secretaría de Hacienda bajo el argumento de que aumentarían sus metas de captación de leche. En conjunto estos incrementos sumaron mil 200 millones de pesos, casi el doble del presupuesto original que Liconsa tenía para el programa de abasto de leche en ese año, indican documentos en posesión de N+Focus.
Los lecheros pasaron hasta tres meses sin recibir el pago. El hartazgo llegó a tal punto que en noviembre del 2020 se aglomeraron en la oficina central de Liconsa en Chihuahua donde bañaron en leche bronca a Jesús Cañas, delegado del organismo en dicho estado. Dos años después los productores lograron que aumentaran a diez pesos el precio que les pegan por litro de leche. Sin embargo, el aumento fue insuficiente para paliar la crisis que vienen arrastrando debido a que los precios de los insumos que requieren han incrementado con la inflación. Estadísticas de Liconsa evidencian la crisis que atraviesa: Los productores beneficiados han disminuido. En 2018, el último año del gobierno de Peña Nieto, el padrón era de 8,08 millones de beneficiados con precios de garantía. En 2019 el padrón disminuyó hasta 1,2 millones, en 2020 fue de 4 millones y 2021 cerró con 3,5 millones de productores inscritos. Un desaseo financiero en Liconsa, señalan los informes de auditorías del órgano interno de control, así como del despacho Salles Sainz-Grant Thornton, designado como auditor externo por parte de la Secretaría de la Función Pública (SFP). Reducir los costos de producción evitando mantener un exceso de inventarios, buscar los mejores precios de adquisición de los insumos utilizados en el proceso de producción y solicitar recursos adicionales a los autorizados con el objetivo de cumplir con el programa de abasto social de leche, eran algunas de las acciones que desde finales de 2019 el despacho auditor externo solicitó implementar al Consejo de Liconsa. En la revisión de los ejercicios 2020 y 2021 el despacho se negó a validar los estados financieros. El dictamen de 2022 no ha sido publicado por Liconsa. Entre las situaciones que los orillaron a abstenerse estaba el hecho de que no se proporcionó suficiente documentación, se tuvieron dudas sobre la veracidad de la información, no tuvieron certeza de que se les haya comunicado los asuntos sensibles y que se les revelara información sobre posibles fraudes. Estos señalamientos después fueron confirmados por la Auditoría Superior de la Federación, quien ha hecho hasta el momento observaciones solo de Liconsa por 2 mil 200 millones de pesos por manejos irregulares en la ejecución de los recursos correspondiente a los ejercicios de 2019, 2020 y 2021. Una de las principales promesas de López Obrador durante su campaña fue “combatir la desnutrición y el hambre del pueblo”. Para ello uniría a Diconsa y Liconsa en una sola empresa que se encargaría del abasto y la distribución de alimentos de consumo popular, anunció durante su toma de protesta el 1 de diciembre de 2018. Una parte de esa promesa se materializó con la creación de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) que coordina acciones en materia social con Liconsa y Diconsa. Sin embargo, desde que trabajan de manera conjunta, los órganos auditores que se encargan de vigilar cómo ejercen sus recursos han encontrado una serie de irregularidades. En los últimos tres años el programa de abasto social de leche llegó al mínimo histórico de distribución, por lo que sus tiendas reportaron desabasto en decenas de ocasiones. Durante 2022 lecherías de Liconsa en el Estado de México, Ciudad de México, Aguascalientes, Guanajuato y Veracruz denunciaron desabasto, por lo que los concesionarios recortaron a la mitad la cantidad de leche que se le entregaría a cada beneficiario. En 2020 y 2021 la paraestatal incumplió con las metas de distribución de leche líquida y en polvo en 26 de los 32 estados del país, evidenció una auditoría del órgano interno de control de Liconsa de 2020 y 2021 publicada en 2022. En 2021 este programa llegó al mínimo histórico de distribución. mientras que al comienzo del sexenio se repartían 892 millones de litros de leche en el país, a finales de 2021 solo se distribuyeron 664 una baja del 25%. Esto ocasionó que la leche no llegara a las zonas de mayor marginación, una de las prioridades de este programa. Liconsa no alcanzó la meta de empadronamiento de nuevos beneficiarios y que se encontró beneficiarios duplicados. Además, según las actas del consejo de administración del organismo, el precio de la leche en las zonas de mayor marginación subió de 1 peso a 2.50, dicta el mismo documento. En agosto del año pasado el titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Roberto Salcedo Aquino, dio a conocer que había abiertos 618 expedientes de investigación por presuntas responsabilidades administrativas en el organismo y sus filiales y se habían presentado 38 denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR). Actualmente el gobierno mexicano investiga un posible daño patrimonial a Segalmex, Diconsa y Liconsa. A principios de marzo, la Fiscalía General de la República emitió 22 órdenes de aprehensión relacionadas a las indagatorias en curso. A pesar de que Liconsa pagó sus deudas tardíamente, los productores ya no pudieron reponerse, según los lecheros entrevistados por N+Focus.Además el incremento de los precios en los insumos necesarios para sus vacas provocó que tuvieran que vender una parte de éstas al rastro para poder comprar alimento. “Las deudas que nos crecieron fue por los forrajes que nosotros nos atrasamos ahí con los pagos de forrajes, el interés que nos estaban cobrando y más la parte lo del capital, que se debía, pues ya no se pudo reponer entonces como se tuvo que hacer vendiendo cabeza de ganado”, dijo Guadalupe Gómez, lechero de Meoqui, Chihuahua. Las irregularidades en Liconsa han continuado a pesar de los señalamientos hechos desde 2019 por diversos órganos fiscalizadores de gobierno. Durante el primer semestre de 2022 Liconsa solo captó el 50% de la leche fresca presupuestada. El argumento que se dio es que hubo menor oferta debido a los incrementos en los costos de producción, fertilizantes y forrajes que han enfrentado los lecheros ante la inflación, de acuerdo con un documento de la Coordinación de órganos de vigilancia y control de la Secretaría de la Función Pública y dirigido al Consejo de Administración de Liconsa. Foto: N+ LSM (Con información de N+Focus)
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