Los sepultureros del cementerio municipal Visconde do Rio Branco alertaron a las autoridades, tras identificar el martes rastros de sangre y que uno de los nichos verticales estaba tapado con ladrillos y cemento fresco.
Al acudir al cementerio, "los agentes oyeron gritos de socorro, rompieron la pared de ladrillos y sacaron a la mujer, que presentaba heridas en la cabeza y varios cortes en el cuerpo", detalló la Policía en un comunicado.
Este jueves permanecía hospitalizada, pero su estado de salud presentaba una "mejora", informó el portal G1 que citó una fuente médica.
Los investigadores estiman que la víctima fue colocada en la tumba la noche anterior, y que pasó unas diez horas encerrada en el nicho funerario.
La mujer dijo a los investigadores que fue agredida y secuestrada por dos individuos encapuchados que invadieron su casa. Su marido, que estaba con ella y también sufrió agresiones, logró escapar, según dijo la mujer, que a partir de allí solo recuerda haberse despertado dentro del sepulcro
Foto: Especial
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