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Cargadas o unidad, ilegal y falso dilema

Análisis del Consejo Nacional de Morena, en el que se establecieron los lineamientos que deben seguir los y las aspirantes a la candidatura presidencial

Cargadas o unidad, ilegal y falso dilema

“El que empieza su reino violando la ley que regía este reino, no será un gobernante legal; será un golpista”, decía Antaki.

El que empieza su campaña del mismo modo, lo será igual, digo yo.

IKRAM ANTAKI / VERONICA MALO

“Baña llorando el ofendido lecho

De Colatino la consorte amada,

Y en la tirana fuerza disculpada,

Si no la voluntad, castiga el hecho.

Rompe con hierro agudo el casto pecho,

Y abre camino al alma, que indignada

Baja á la obscura sombre, do vengada.

Aun duda si su agravio ha satisfecho.”

JUAN DE ARGUIJO

Ni se agüita ni se acongoja. López Obrador tiene el tiempo suficiente para lograr la unidad y en caso de darse una rebelión dentro de la 4t. Por supuesto, ello siempre en torno a su persona, todo fuera de lo que marca la ley electoral y a costa de nuestros bolsillos. Ojalá los mexicanos cuando menos nos indignáramos ante ello.

Así, en un océano de ilegalidad que ya lleva dos años, las corcholatas se reunieron en el Consejo Nacional de Morena para llegar a concretar un documento llamado: “Acuerdo del Consejo Nacional de Morena para que de manera imparcial, democrática, unitaria y transparente se logre profundizar y dar continuidad a la 4t de la vida pública de México”. En otras palabras, el “cómo elegiremos a nuestro candidato”…

El documento, además de tener faltas de ortografía (¿por qué no sorprende?), utiliza el eufemismo “coordinación de defensa de la transformación (CDT)” para denominar al “coordinador” o, lo que es lo mismo, a quien será el abanderado del partido en los comicios presidenciales del 2024.

Por cierto, CDT es una abreviatura que significa “cambiando de tema”. Y es precisamente de lo que todo esto se trata: al menos tres meses nos esperan de hablar al respecto de quien será la corcholata ganadora y no de la situación del país.

El acuerdo procura “dejar las cosas claras” para los participantes Marcelo, Adán, Ricardo y Claudia (usé el mismo orden alfabético por apellido que el acuerdo) y para los aliados. Hubiera sido más fácil decir que serán Fernández Noroña por el PT y Velasco Coello por el PVEM.

Aunque en todo momento se habla de unidad y evitar la ruptura, esta última se avizora próxima en el momento en que en estos actos anticipados de campaña, los RECURSOS serán poco equitativos (guarden estas palabras). Lo de la imposición de ciertas normas que se pueden ignorar fácilmente es lo de menos.

Lo anterior me lleva a pensar que López Obrador, más que apostar a que no exista la ruptura, lo que calcula es que le dará tiempo en un año de contrarrestar la misma y ser aclamado por el pueblo como el gran salvador (en otras palabras, el que resuelve un desmadre que él mismo generó).

Piénsenlo un momento. Los cálculos cambian si en lugar de pensar en evitar la ruptura, le apuesta a sobrepasarla, ¿no creen? Para ello solo requiere tiempo (tiempo que debiera estar destinando a gobernar). Ese tiempo que no tuvo en Coahuila.

Serán cinco encuestas las utilizadas para elegir al candidato de la cuarta transformación. Claro y transparente. Decidirá el pulgar, el índice, el anular, el medio y el meñique de la mano de Andrés Manuel.

También, como parte del montaje, los órganos de dirección de Morena les exigen a las corcholatas presentar las facturas de sus gastos. ¿Dirán que con 200 pesos les alcanza para viajar por todo el país durante casi tres largos meses? ¿Harán declaraciones tipo en las que no aparecen los ingresos del cónyuge quien cobra por las regalías de los dos?

Nunca sobra reiterar que esta etapa de actos anticipados de campaña (claramente los tiempos establecidos en el Acuerdo violan la normatividad electoral) marca el fin de la ya de por sí escasa rendición de cuentas relacionada al buen/mal gobierno de López Obrador. A partir de hoy toman preeminencia los actos anticipados que tienen que ver con el proselitismo y las campañas de un largo recorrido de pre candidatos. Ninguna esperanza de que, ahora que irán los consejeros del INE a Palacio Nacional, se hagan de la oportunidad de recordarle que la ley es la ley

Y hablando de sustancia gubernamental, por si fuera poco, el descafeinado Acuerdo le quita lo único que hubiera sido de interés para un ciudadano más o menos serio: los debates entre corcholatas (así como las voces críticas de “medios reaccionarios, conservadores, adversarios de la 4t y partidarios del viejo régimen”…).

Aunque tiene fines torvos: minar la libertad de expresión y la libertad de elección, estimo que la prohibición a los pre candidatos de no asistir a dichos medios les provocará más daño a los aspirantes que a los propios medios.

Si se aplicara la ley constitucional y legal vigente, y las denuncias y quejas ante la autoridad electoral procedieran, se sancionaría a las corcholatas con castigos que irían desde una amonestación hasta la prohibición para ser postulados como candidatos. Me pregunto: ¿es esa la verdadera apuesta de López Obrador? Quizá sí.

Columna de Verónica Malo en SDP Noticias

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clh

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