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1998. La elegante Xóchitl sobre su trabajadora del hogar: “Niña con piel áspera, piojos”

Xóchitl en 1998 no vestía huipiles, rebozos, blusas de manta. Decía: “La ropa ayuda”. Por eso sus trajes de ejecutiva, ¿ropa que la ayudaba a a qué? A no parecer indígena, no hay de otra

1998. La elegante Xóchitl sobre su trabajadora del hogar: “Niña con piel áspera, piojos”

Recibí por WhatsApp un tuit del equipo de Xóchitl Gálvez que me envió un amigo dedicado a los negocios quien, pese a su ideología empresarial, no simpatiza con la candidata presidencial de la derecha mexicana.

Los publicistas de la aspirante apoyada por Claudio X. González pensaron que era una buena idea difundir en Twitter una entrevista que en 1998 le hicieron a Xóchitl en el desaparecido diario El Nacional.

Mi amigo, ingeniero industrial políticamente bien formado, me dijo lo que se lee a continuación en cursivas:

  • Esta vieja entrevista de Xóchitl es toda una joya, incluyendo sus respuestas discriminatorias. Lo más curioso es que su mismo equipo la sube como prueba de no sé qué.
  • —Tú no pareces indígena, tienes cabello rubio, eres blanca, bonita…
  • —La ropa ayuda…
  • Y la forma como contrata a su trabajadora del hogar: ‘… Hace 15 días traje a una niña del pueblo a la casa y tiene la piel áspera, piojos…’
¿Tuit o autogol?
¿TUIT O AUTOGOL?

La entrevistadora, Eugenia Pérez Olmos, calificó a la vendedora de gelatinas como “bonita”, y sí, Xóchitl era bonita en 1998, y lo es en 2023.

Pero, a pesar del elogio, la candidata de la derecha empresarial debió haber refutado fuertemente a la periodista, ya que al llamarla “bonita”, después de decirle “tú no pareces indígena, tienes cabello rubio, eres blanca”, sin duda discriminaba a las mujeres indígenas a quienes, por comparación, la reportera consideraba feas.

No lo hizo Xóchitl probablemente porque estuvo de acuerdo en que indígena y bonita son antónimos. Mala cosa, evidentemente.

Xóchitl en 1998 no había entrado a la etnomoda, es decir, no se vestía con huipiles, rebozos, blusas de manta, etcétera.

Más bien, la senadora Gálvez se veía en la foto como toda una ejecutiva empresarial, lógicamente lo que era —y es, ya que sigue al frente de sus compañías, bastantes prósperas: ha vendido en unos pocos años 1 mil 400 millones de pesos—.

Quizá Xóchitl empezó a imitar el estilo de vestir con huipiles que caracteriza a la priista Beatriz Paredes —¿buscando rentabilidad política?— algunos años más tarde, cuando Vicente Fox le dio el cargo de comisionada de los pueblos indígenas.

En 1998, solo dedicada a la actividad empresarial, Xóchitl Gálvez decía: “La ropa ayuda”. Por eso vestía trajes de ejecutiva a la moda.

¿La ropa de ejecutiva de grandes negocios ayudaba a Xóchitl a qué? A no parecer indígena, seguramente para ser aceptada en el ambiente financiero.

¿Renegaba Xóchitl de su origen? No lo sé. Ella lo sabrá.

Columna de Federico Arreola en SDP Noticias

Foto Especial

clh

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