El encarecimiento de productos como el limón, jitomate, mango y ahora la papaya que se cosecha en la región de Apatzingán, en Michoacán, estaría más relacionado con el crimen organizado que con un incremento de la oferta y la demanda de productos, como asegura el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Productores de la región han denunciado que el crimen organizado les está cobrando cuotas para permitirles plantar, cultivar y regar sus propias tierras.
“Antes nos cobraban 230 pesos por hectárea, ahora nos cobran 450 por ciclo, es decir lo doble, y en el caso de la papaya, nada más por avisar que vas a plantar son tres mil pesos por hectárea, en el caso que seas de Nueva Italia, pero si eres de afuera (de otro municipio) tienes que pagarle (a ellos) hasta cinco mil pesos para que te autoricen plantar”, contó un agricultor de Nueva Italia a medios locales.
“Si dices que vas plantar una parcela, por ejemplo de 10 hectáreas son 50 mil pesos; antes eran 400 pesos por hectárea, pero ahora son mil por hectárea para riego por un plazo de seis meses, que es lo que dura la cosecha y también te quitan un peso por cada kilo de papaya, mango o jitomate”, señala el agricultor.
Y advierte: “en Apatzingán van a querer hacer lo mismo, porque ya vieron que es negocio, que la gente se esfuerza y puede; siempre ha sido negocio”.
Los delincuentes generalmente son personas conocidas de la comunidad que siempre están armadas y llegan con un “escudo” de dos o tres personas más, igualmente armadas.
El pago de las cuotas es semanal y en ocasiones quincenal y no hay forma de entregar menos dinero del que piden.
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aj
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