Ayer jueves se registraron una serie de atentados con coches bomba y la toma de rehenes de más de 50 agentes del orden dentro de varias prisiones, pocas semanas después de que el país fue sacudido por el asesinato de un candidato presidencial.
La Policía Nacional de Ecuador no reportó heridos como resultado de las cuatro explosiones en Quito y en una provincia fronteriza con Perú, mientras que el ministro del Interior, Juan Zapata, dijo que ninguno de los agentes del orden tomados como rehenes en seis cárceles diferentes había resultado herido.
Las autoridades dijeron que las acciones fueron la respuesta de grupos criminales a la reubicación de varios reclusos y otras medidas tomadas por el sistema penitenciario del país. Los crímenes ocurrieron tres semanas después del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio.
El sistema penitenciario, conocido como Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de Libertad, perdió en los últimos años el control de grandes cárceles, que han sido escenario de violentos disturbios que resultaron en decenas de muertes. Ha sido necesario transferir reclusos para gestionar las disputas relacionadas con las pandillas.
Foto: Especial
cdch
Foto: Especial
cdch
Archivo histórico