A pie, caballo o moto, los fieles han abarrotado el pequeño templo donde se venera al Príncipe, como cariñosamente le dicen.
Los visitantes encienden veladoras para pedir favores y dar gracias por lo recibido, pues aseguran que la imagen es milagrosa.
Desde temprana hora, miles de personas, hicieron su arribo al santuario, para poder agradecer a San Miguel del Milagro, por haberles permitido llegar a su templo.
Cabe señalar que en esta comunidad de Nativitas, los lugareños ofrecen desde comida, recuerdos y otros artículos a los miles de creyentes que visitan desde los estados de Puebla, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán y Veracruz.
Las misas que se han realizado a lo largo de este día lucen llenas de fieles que buscan acercarse a la imagen colocada al centro de la pequeña capilla.
De acuerdo a datos históricos, en el año de 1631 el indígena Diego Lázaro tuvo una aparición de San Miguel Arcángel en el cerro "Tzopiloátl", y que durante ello le indicaría que haría brotar un manantial milagroso y que tendría que erigir un templo en su honor
Posterior a ello los habitantes comenzaron a poblar las cercanías y a construir una ermita.
Actualmente el santuario tiene una fachada recubierta con tezontle y pedregal, lo que le da su particular color rojo. En el atrio se encuentra el pozo, donde los devotos le atribuyen a su agua, propiedades curativas.
Foto y texto: Cecilia Espinoza Galindo.
cdch
Archivo histórico