Puebla, Pue.- El miércoles de ceniza es un periodo que debe servir para la reflexión y el crecimiento personal, aseveró el catedrático de la Ibero Puebla, Manuel Bernardino Solís Echeverría.
El también integrante de la Consulta Jesuita de esta universidad, relató parte de los orígenes de esta celebración desde la fe cristiana, y cómo este día nos impulsa a ser mejores en nuestros actos.
“La imposición de la ceniza empieza en la Cuaresma y lo que la iglesia nos recuerda es la fragilidad de nuestra condición. Desde la antigüedad los penitentes cubrían su cabeza de ceniza y se colocaban en las puertas de los lugares públicos, y con ello, se mostraba el sentido de que la vida es frágil y todos los que queremos y buscamos”, abundó.
A decir del académico, el acto de la imposición de ceniza “tiene sentido si hay un deseo de conversión”, es decir que las personas quieran ser mejores para construir un mundo más fraterno; al igual que la fe cobra relevancia si los fieles se comprometen a llevarla a cabo.
foto: Ibero Puebla
mca
Archivo histórico