Puebla

Dejan libre al agresor de la potranca Mila

Protestan animalistas contra la juez Miriam Huerta Lechuga

Dejan libre al agresor de la potranca Mila

La juez Miriam Huerta Lechuga consideró que la agresión física y sexual que sufrió la potranca Mila “no fue tan grave” y negó una orden de aprehensión en contra de Liberio N., el agresor.

Elena Larrea, fundadora de Cuacolandia, dijo esta semana que el pago de 5 mil pesos y medidas cautelares como no salir de Puebla ni cambiar de domicilio, así como la firma periódica son insuficientes, y el agresor ha conseguido su libertad.

Animalistas consideraron que todo lo que se había logrado fue tirado a la basura cuando el caso de zoofilia y violencia animal llegó el caso al Poder Judicial.

La determinación judicial generó enojo en los grupos animalistas, como Cuacolandia, que rescató a Mila y se encargó de su atención médica, cuyos gastos, afirmaron, ascienden a más de 50 mil pesos.

La potranca Mila tenía, además del abuso sexual, múltiples golpes en el cráneo. Elena Larrea seguirá que la falta de profesionalismo, sensibilidad y competencia hace que la determinación de la juez se convierta en un peligro para la sociedad en general.

"Alguien a quien le tienes que decir que no deje libre a un violador de caballos no es una buena persona… destituyan, corran e investiguen a este tipo de jueces, porque seguramente tienen un historial de actos injustos", dijo la fundadora de Cuacolandia.

Mila es una potranca que sufrió violencia extrema a manos de su ex dueño en San Antonio Mihuacán, Puebla. El 11 de enero, un video mostró el maltrato al que era sometida y provocó indignación y la acción inmediata de las autoridades y activistas de bienestar animal.

Aunque sus dueños intentaron esconderla al darse a a conocer el video donde se ve el maltrato del que Mila era víctima, la potranca fue encontrada en un domicilio: tenía poco más de un año, postrada, deshidratada, deprimida, muy flaquita y cuando los médicos veterinarios la revisan se dan cuenta de que su salud estaba en peligro.

Foto: Especial

ivg

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