En una decisión que ha generado tanto sorpresa como polémica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este fin de semana que Alcatraz volverá a operar como prisión federal, más de 60 años después de haber sido clausurada.
A través de su red social Truth Social, el mandatario informó que el complejo carcelario ubicado en una isla frente a la bahía de San Francisco será remodelado y ampliado para recibir, según sus propias palabras, a “los criminales más violentos y peligrosos del país”.
La histórica prisión, convertida en las últimas décadas en un atractivo turístico, fue cerrada en 1963 por su alto costo de operación y mantenimiento. Su reactivación, sin embargo, formará parte de una estrategia más amplia del actual gobierno estadounidense para endurecer sus políticas de seguridad interna.
“Cuando este país era serio, no dudábamos en encerrar a los delincuentes que ponían en riesgo a los ciudadanos. Ya no vamos a tolerar a quienes esparcen caos en nuestras calles”, escribió Trump en una de sus publicaciones.
La renovación y reapertura del sitio estará a cargo de varias dependencias federales, entre ellas la Oficina de Prisiones, el Departamento de Justicia, el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional. Aunque no se han detallado los delitos específicos por los que los reos serán trasladados a Alcatraz, el presidente dejó entrever que se tratará de internos con condenas graves o reincidentes, y posiblemente migrantes que hayan cometido delitos en territorio estadounidense.
El anuncio no ha estado exento de controversia. Mientras algunos sectores aplauden la medida como una forma de frenar la delincuencia, voces críticas advierten que podría tratarse más de un gesto simbólico con fines políticos que de una solución real a los problemas del sistema penitenciario, que actualmente enfrenta hacinamiento, falta de rehabilitación efectiva y violaciones a derechos humanos.
Alcatraz, también conocida como “La Roca”, operó como prisión federal entre 1934 y 1963, con una capacidad máxima de 336 internos. Por sus celdas pasaron personajes como Al Capone y George “Machine Gun” Kelly, y fue escenario de intentos de fuga que inspiraron películas y leyendas urbanas. Su aislamiento geográfico y fuertes corrientes marinas la convirtieron en sinónimo de cárcel de alta seguridad.
¿Quieres saber más sobre lo que está pasando en Puebla hoy? ¡Sigue explorando nuestro sitio para mantenerte informado!
foto cortesía
xmh
Archivo histórico